Quise hacerme ésta foto por tener el recuerdo de unas flores pintadas con henna que me dibujaron un verano en los Caños de Meca. Y no se me ocurrió otra cosa que dejarlos expuestos cómo si de una colección de mariposas se tratara…al fin y al cabo, bellezas muertas olvidadas por castigo.
Sin saberlo, de alguna manera, condené a mis pies a tenerlos paralizados y encerrados durante años dentro de un marco. Fue en una de mis meditaciones, cuando recibí un mensaje en el que se me comunicó que había llegado el momento de sacarlos de donde estaban metidos. Y, cómo si de un acto de psicomagia se tratara, los liberé de su urna de cristal y los elevé hasta la portada de “Cuando el mundo se para a tus pies” A partir de entonces, han retomado el camino que, desde el principio de los tiempos, venían a recorrer: acompañar a todo el que quiera saber lo que realmente es y a descubrir las respuestas de sus muchos por qué y para qué.
Aprendiendo o, mejor dicho, recordando nuestra verdadera esencia, vamos creando conciencia de que somos los dueños absolutos de nuestro destino, pudiendo crear desde la libertad nuestra propia realidad.

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