Cómo a todos los grandes maestros, a Osho lo desacreditaron, lo rodiculizaron y tacharon de estafador.
Pero quedó su obra, su manera de ver la vida, su coherencia y sus bellos mensajes de amor.

La gran conciencia siempre nos está enviando constantemente maestros para indicarnos el verdadero camino.

Han sido muchos los que nos han dejado sus enseñanzas. Desde el antiguo Egipto con Hermes Trismegisto, Buda, Platón, Jesús, Gandhi, Osho, etc. Todos hombres sabios, cada uno, desde sus tiempos y culturas, nos has dejado su legado con un denominador común: el camino hacia la libertad de la divina perfección se recorre a través del amor.

Ojalá consigamos los seres humanos vivir en esa impecabilidad, donde todos los que habitamos el planeta, nos sintamos verdaderos hermanos, compartiendo la madre tierra sin leyes ni fronteras. Conscientes de que la única ley que hay que obedecer es la ley del respeto y el Amor. Ojalá algún día lleguemos a ese entendimiento, llenos de compasión y empatia, cómo nos enseñaron los maestros con sus ejemplos de vida.

Gracias a todos los grandes sabios y maestros que nos dejaron su saber sin juicios ni cuestiones y entregaron todos sus vidas por amor a la humanidad.

Ha llegado el momento de sacar nuestra luz y sabiduría y convertirnos en nuestros propios maestros.

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