Hacer de tu casa tu propio templo es importante para vivir en armonía.

Tu casa es un reflejo de ti y de tu forma de ver y vivir la vida.

Cuidarla, ordenarla, limpiarla, decorarla con buen gusto y con sentido práctico, es una manera de cuidarte y quererte a ti.

Es verdad que las circunstancias personales pueden afectar, pero no hasta el punto de que impidan que te hagas de un pequeño rincón en el que te identifiques y te encuentres agusto, rodeado de tu mundo.

Hacer de tu casa, tu hogar, tu refugio, tu espacio de luz y paz, tu lugar favorito en el tierra, es crear tu propia realidad.
Nota: la foto no es mi casa, pero me gustó el rinconcito 😄

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